La equitación es un deporte divertido y muy completo, que además contribuye a la formación de valores
como la superación personal y el amor y respeto por los animales.
Además, es una práctica que puede contribuir a mejorar o superar
problemas, físicos, psicológicos y, también, neuronales. Los beneficios
del deporte ecuestre son variados y en muy diferentes ámbitos:
beneficios físicos, psicológicos y terapéuticos.
1. La equitación favorece la corrección postural. Contribuye al buen desarrollo del sentido del equilibrio, y es que la postura del tronco permite a los jinetes y amazonas mantener la postura erguida y corregirla, en caso de que sea necesario.
2. Ayuda a mantener la forma física y el tono muscular. La práctica de la equitación conlleva la ejercitación de músculos
de todas las áreas del cuerpo. Brazos, piernas, abdominales, espalda,
glúteos… El ejercicio sobre el caballo permite fortalecer y ejercitar
los músculos, además de tonificarlos y moldear el cuerpo. Esta práctica también contribuye a desarrollar la elasticidad corporal. En definitiva, la equitación es un deporte completo que permite desarrollar y mantener una buena forma física.
3. Aumento de la capacidad respiratoria y fortalecimiento del corazón. Montar a caballo no sólo permite desarrollar el tono muscular, también ayuda a desarrollar la capacidad cardiorrespiratoria
y contribuye al control de la respiración. Además, el ejercicio ayuda
al fortalecimiento de los músculos del corazón y favorece la circulación sanguínea, fortaleciendo dicho órgano.
4. Desarrollo de la coordinación motriz. No es un secreto que la posición sobre el caballo y el manejo del mismo, permite el desarrollo del equilibrio
y, por tanto, de la coordinación de todo el cuerpo y también de la
mente, puesto que debemos dirigir al caballo. También ayuda a reforzar
nuestros reflejos, puesto que debemos estar atentos a posibles gestos inesperados del mismo y aprender a controlarlo y tranquilizarlo.
5. Contribuye a la concentración. La equitación es
un deporte que requiere concentración, lo cual, es también un aspecto
positivo y un beneficio de su práctica porque permite el desarrollo de
dicha capacidad. Además, permite liberar estrés y la desconexión de los problemas del día a día, realizando una actividad, que también es divertida.
6. Mejora de la confianza y autoestima. Todo deporte y actividad física contribuye a la mejora de la confianza y la autoestima. La equitación, además, permite superar miedos y adquirir gran espíritu de superación,
puesto que las metas a conseguir pueden ir aumentando progresivamente,
lo que a su vez, contribuye a la mejora de la autoestima. Es un deporte,
además, que normalmente se realiza en centros especializados con
personas que también son aficionadas a este deporte, por lo que
contribuye a realizar nuevas amistades y compartir aficiones con otras personas.
7. Disciplina, constancia y paciencia son aspectos
que las personas que practican esta actividad desarrollan sin darse
cuenta y que son muy beneficiosas, sobre todo para los niños y niñas. La
disciplina y la constancia son inherentes al deporte ecuestre, puesto
que para ir mejorando en la equitación es necesario tener cierto de
grado de disciplina y constancia en el entrenamiento.
8. Desarrollo de valores como responsabilidad y respeto.
La equitación es un deporte que se practica junto a otro ser vivo, al
que hay que cuidar y respetar. Por lo tanto, las personas que practican
este deporte desarrollan valores como amor a la naturaleza y los animales, pero también responsabilidad por mantener al caballo en buenas condiciones, cuidados del mismo. También, se desarrolla la afectividad, el cariño por el animal.
9. Método de rehabilitación y terapia en diferentes
ámbitos como la psiquiatría, la psicología y la pedagogía. Además, la
práctica de esta actividad de forma y controlada y dirigida puede
aportar beneficios a pacientes con autismo, trastorno por déficit de
atención con o sin hiperactividad, parálisis cerebral, síndrome de down,
deficiencia visual, auditiva o de lenguaje, etc…
10. Deporte apto para personas de todas las edades.
La equitación es un deporte apto para niños y niñas y también para
mayores, que puede realizarse en diferentes modalidades y con diferentes
niveles y en todos los momentos del año.